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Educantgos - Educación canina en Lleida

Agresividad

Un comportamiento agresivo se da como respuesta a una amenaza o a un ataque. En la vida salvaje, la agresividad tiene varias funciones: sacar el máximo provecho de los recursos y reducir las consecuencias negativas, aumentar la probabilidad de supervivencia y también actúa como una conducta aprendida.

Perro agresivo por protección de la comida

Un perro agresivo puede emitir varias señales, como por ejemplo morder, abalanzar-se encima del otro perro o persona, enseñar los dientes, gruñir, mirada fija, etc.

Si el ataque se produce sin haber emitido ninguna de las señales mencionadas anteriormente, se puede concluir que este perro tiene alguna enfermedad (por ejemplo del sistema nervioso central) o que actúa en base a la experiencia, es decir, ha aprendido que mostrar señales no evita la amenaza pero, en cambio, el ataque sí­. Por este motivo ataca sin avisar.

Haciendo una encuesta a propietarios de perros, se obtiene que el 70% de las conductas indeseadas están relacionadas con la agresividad. Los machos adultos y sin castrar son los que tienen más tendencia a mostrar este tipo de comportamiento. Aparte del sexo y las hormonas, la agresividad también está afectada por la genética, el aprendizaje y el estado de salud.

Perro agresivo mordiendo pantalones

De esta manera, razas guardianas o relacionadas con lobos tienen más tendencia hacia conductas agresivas. En cambio, razas para la recuperación de piezas de caza se seleccionaron para reducir la agresividad.

Por lo que respecta al aprendizaje, puede aumentar la tendencia agresiva una mala socialización o varias experiencias, como por ejemplo reforzar la conducta agresiva (caricias, tirones de correa, etc) o entrenarlo para ser agresivo.

Por último, problemas endocrinos, lesiones cerebrales, intoxicación, epilepsia, deterioro visual o auditivo o enfermedades que causan dolor, también pueden aumentar los comportamientos agresivos.

Tipos de agresividad

- Por dominancia: mayoritariamente se da en machos no castrados, comienza a partir de los 6 meses de edad y va aumentando hasta los 2 años. Se crea un conflicto con los miembros de la familia en situaciones de castigo, por la comida, un juguete, manipulación, mirada directa, etc.

- Por miedo: se produce cuando una persona se acerca o toca al perro. Se da por igual en ambos sexos; probablemente es causado por factores genéticos, mala socialización o experiencias traumáticas anteriores.

- Territorial: se produce cuando un desconocido se acerca donde el perro considera que es su territorio. Mayoritariamente se desarrolla en machos sin castrar de entre 1 y 3 años.

- Por protección de recursos: hacia personas cuando le quieren quitar al perro un juguete o comida.

- Depredadora: hacia personas, otros perros o especies animales que están en movimiento. Se da por igual en ambos sexos, pero es más frecuente en razas seleccionadas para perseguir presas o para caza mayor.

- Redirigida: el perro se muestra agresivo ante un estímulo distinto del que ha desencadenado la conducta. Los casos más frecuentes donde se produce son cuando se intenta interrumpir una pelea o cuando el perro tiene agresividad territorial.

- Por juego: el perro no tiene inhibida la mordedura, posiblemente debido a un destete prematuro de la madre.

- Maternal: se da cuando una persona se acerca a una hembra lactante o en pseudogestación ("embarazo psicológico"), sobre todo si ha sido mal socializada.

Agnès Domínguez Muñoz, educadora canina.

Teléfono: 630664749 // 667208934

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